La Trocha: de una taberna de la calle Imperial a un tablao mítico
La historia de La Trocha comienza de una manera muy distinta. En 1969, un grupo de amigos se reunía en una taberna de la calle Imperial para cantar, bailar y pasar el rato. El propietario, Manuel Bernal Prieto, dio al local el nombre de La Trocha y de aquel ambiente surgió también el grupo Los de la Trocha.
El éxito hizo crecer el proyecto. Con el tiempo, el tablao se trasladó a la Ronda de Capuchinos, donde adquirió mayor dimensión y se convirtió en un espacio conocido de la noche sevillana. Allí actuaron artistas flamencos y grupos vinculados a las sevillanas, mezclando profesionalidad, ambiente social y una programación continua.
En 1978 está documentada, por ejemplo, la presencia de Paco Toronjo en el local, en una etapa en la que La Trocha atraía también a personajes conocidos de la sociedad sevillana.