Por dónde empezar
Si nunca has visto cine flamenco, una buena puerta de entrada es combinar tres miradas. Primero, Duende y misterio del flamenco, para observar cómo el cine intentó explicar el arte jondo en los años cincuenta. Después, Flamenco o Flamenco, Flamenco, de Carlos Saura, para disfrutar directamente de grandes intérpretes. Y, por último, un documental biográfico como Paco de Lucía: La búsqueda o La Chana, que acerca al espectador a la persona que existe detrás del artista.
A partir de ahí, películas como Los Tarantos, Carmen, Omega, Impulso o Trance muestran hasta qué punto el flamenco puede dialogar con la ficción, la danza, el rock, el jazz y el cine contemporáneo.